martes 2 de febrero de 2010

Tortura china

El dolor al fin y al cabo es lo que me hace sentirme viva. Si todo va bien solo me sale mirar a todos lados para ver de dónde vendrá el próximo golpe. No creo que nunca pase nada. No creo que nada sea capaz de ganar a todo.

Calma aparente que presagia desastres naturales en mis entrañas. A lo lejos sale el sol, pero es que lejos siempre ha sido demasiado lejos como para llegar a agarrarlo con todas mis fuerzas. A veces lo rozo con la punta de mis dedos... Pero se mueve y se me vá.

Castillos de arena destrozados a golpes con el roce de las yemas de mis dedos. No sé crear solo soy capaz de destruir una y otra vez las ruinas que voy dejando con mi propio caos envenenado. Y me levanto para caerme otra vez, devastando lo que ya estaba de por sí devastado.

Y lo sé. Y me duele seguir siendo la protagonista de mi peculiar tortura china: Caótica, deprimida, triste, cansada, dolida, dormida, gastada, perdida, derrotada, endurecida, enfadada y con mi sonrisa esperando a que llegue el momento de estrenarla...

domingo 31 de enero de 2010

Rutina

Rutina es llegar y ver que no estás. Repasar los días que voy quemando y sentir que tu presencia no se ha quedado prendida en el aire de mi cuarto. Rutina es decir que no por sistema para no sacar a la luz ese yo tonto y débil que se resguarda en mi capa más secreta.

Rutina es no hacer daño aunque yo sufra. Es decir que no a mis deseos para no molestar los deseos de otros. Rutina es encerrarme en mis miedos e intentar hacerles frente. Rutina es quedarme a cuidar de quien nunca ha tenido necesidad de cuidarme.

Rutina es llegar a casa por la noche y sentir que la mitad de mi ( o más) está vacía, incompleta. a medio gas. Rutina es desear cosas imposibles para no pararme a desear cosas que puedo alcanzar con solo mover uno de mis dedos.

Rutina es tener miedo a romper con mis miedos. Rutina es tener que pedir perdon aunque muchas veces no tenga ni idea de por qué debo hacerlo. Rutina es medir y sopesar mis palabras para luego romper la racha con quien menos merece ser asfixiado. Rutina, rutina y mas rutina...

Os dejo una canción de un grupo que he conocido hoy en concierto y que, barreras del idioma a parte, han resultado ser buenos músicos y mejores personas: The Wave Pictures-Kiss me

sábado 23 de enero de 2010

Llévame al baile

Llévame al baile. No importa si tan solo hemos cruzado dos miradas y un triste saludo. Llévame al baile. Prometo no ser yo y convertirme en la reina de todas las portadas. Prometo ser un florero al lado de la estrella invitada. Prometo portarme bien y convertirme en la princesa que hace dos días dejó de ser una rana.

Llévame al baile y espero que por tú bien sea de máscaras: Movimientos falsos y corteses al compás de una música inanimada. Girar y girar, bailar y bailar. Y mis pies de pato intentando disimular no conseguirán hacerme encajar en ese mundo superficial, de bailarinas sin defectos y bailarines perfectos.

Llévame al baile pero no me hagas bailar. Mis defectos y mi autoestima en horas bajas son más poderosas que mis ganas de encajar. Llévame al baile sólo porque donde tú estes es donde yo quiero estar. El resto no importa, el resto no tienen por què mirar.

Por eso llévame al baile que se baila en tu cuarto. No necesito aplausos, ni luces, ni maquillajes... yo solo quiero que me lleves a bailar

jueves 14 de enero de 2010

Yo y mis circunstancias

Inmóvil. Sin palabras y sin gestos aparentes. Sin ganas de caminar en solitario y cansada de andar acompañada. ¿Qué más da? Solo nos queda avanzar mientras que nos dejen seguir avanzando. ¿Y qué si no nos dejan? Abriremos paso a golpes en el espacio.

La penúmbra no me permite ver los huecos vacíos. Mi sombra anda perdida en una laguna negra. Y yo solo necesito que me dejen respirar.Me ahogo en mí misma y sólo mis miedos vienen a intentar salvarme, para después sangrarme un poco más. Mi sol no se refleja en mi espejo y lo que veo no soy yo.

Harta de mi misma. Y de mis tres docenas de versiones 2.0. Cada actualización es peor que la anterior. Nada fluye. Nada cambia. Todo se mueve y yo bajo la mesa intento que no me hieran los escombros que arrojan desde la ventana. Mis armas escondidas esperando a que nunca llegue la batalla. Ten cuidado, no sé cual de mis yo seré mañana.

Todo y nada. Nada y yo. Yo y mis circunstancias...

Mattew Good- Weapon: Dedicadle 5 minutos a esta canción (Después sois libres para volverla a olvidar XD)


domingo 10 de enero de 2010

Adios my friend...

Falta una hora exacta. 60 minutos de angustia a la espera de la ansiedad máxima. Está decidido y no hay vuelta atrás. Hoy nos diremos adios y aunque la despedida sea triste, creo que es lo mejor para nosotros, o al menos para mí y los que me rodean.

Tengo miedo y no tengo ni la más remota idea de si algún día conseguiré olvidarme de tí. Hemos pasado tantos ratos buenos en los bares, en los viajes y en los dormitorios ajenos que no sé si llegará el momento en que tú ya no formes parte de mí vida.

Nos ha ido bien hasta ahora, eso es cierto. Pero a la larga sé que no eres para mí, que acabarás haciendome sufrir. Y yo no sé si quiero eso. Prefiero recordarte así con una sonrisa por los buenos tiempos antes que moribunda en alguna cama de hospital. A lo mejor tú no tienes la culpa de nada, pero querido, cuando hablamos de la vida, es mejor no arriesgar.

Ya he perdido diez minutos en despedirme y sé que estarás en mi cabeza mucho tiempo más. No tengo miedo a sufrir por tí porque sé qué es necesario para lograr olvidarte. Te echaré de menos, pero te echaré menos de menos según el tiempo vaya escondiendote en mi cabeza.

Adios my friend. Es el momento de que nuestros caminos se separen. Es doloroso para mí también, pero seguro que encontrarás a otros que también te amen. Adiós, mi querido tabaco, adios. Edurne se va de tus entrañas y esta vez sí que no pienso mirar hacia atrás...

jueves 7 de enero de 2010

Sr Obispo

Nota: Esta entrada muestra mi visión personal de la historía. No me gustaría entrar en disputas ideológicas con nadie. No quiero radicalismos. Estoy harta de oir a los mismos en la tele, creo que yo también merezco ser, al menos, leída.

Estimado señor Obispo de esta triste ciudad:

Desde hace unos meses, he perdido parte de mi tiempo ( y de mi dinero) en mardarle unas cartas muy educadas solicitando que por favor borre mi nombre de los archivos que están en su poder.

Por alguna extraña razón no he recibido contestación alguna. Al principio creí que correos las habría perdido. Que se pierda una carta es posible. Que se pierdan dos es probable. Pero a la tercera pérdida ya pienso que usted me está tomando el pelo. O no, a lo mejor es que está muy ocupado metiendose en la vida política de un país en el que su propia Constitución defiende la libertad ideológica.

Viendo que la apostasía no me va a ser posible sin que me cause una úlcera de estómago y un periplo interminable con la Agencia Española de Protección de Datos, he decidido darle unos cuantos motivos por los cuales soy la candidata idónea a la excomunión:

Nunca he abortado, pero lo haría. Apoyo a cualquier chica de 16 años embarazada de dios sabrá quien. Apoyo la no necesidad de huir a otros países de Europa a hacer algo que hoy por hoy no va en contra de mis principios morales. Que sus creencias le impidan hacer algo no es motivo para que a mí no se me permita hacerlo.

No soy homosexual, pero si lo fuera no veo que mal puede haber en eso. No entiendo el interés por esa familia tradicional cuando todos deberíamos ser familia. Por suerte, conozco homosexuales que merecen más la pena que cualquiera de los cantamañanas que predican en sus Iglesias. He asistido a la boda de dos de mis mejores amigas. Ahora ellas tienen derechos. Usted no quería que ellas pudieran. Usted pensó que la lengua española era propiedad de la Santa Iglesia.

No voy a misa. Los días de BBC me quedo en el bar que siempre hay en la puerta. Y la última vez que entré (por ser el entierro de un familiar muy cercano) tuve que salir espántada al enterarme que sólo Dios podía sacarnos de la crisis en la que el gobierno nos metió. No marco su X en mi declaración de la renta, de hecho con el coste de la campaña en TV podían haberse ahorrado el pedir dinero a Hacienda.

Nunca me casaré en su Iglesia. Y aún le digo más, estoy dispuesta a separarme si no puedo vivir feliz con el que sea mi marido. He tenido la mala suerte de contemplar como un sacerdote instaba a una mujer maltratada a volver con su marido alegando a la indisolubilidad del matrimonio. Poniendo a un hipotético dios por encima de la vida de una mujer y dos niños pequeños. ¿Usted no defiende la vida? Pues empiece por defender la vida de estas personas.

Y sí. Me gustaría que me desconectarán si alguna vez una máquina respira por mí. No quiero que sufran los que me rodean y tampoco querré seguir sufriendo yo. ¿Alguien ha dicho asesinato? Asesinato es también lo que hacen ustedes en África satanizando el uso del condón.

Estimado señor obispo de esta mi triste ciudad. Como ha podido ver le sobran motivos para excomulgarme o para atender mi solicitud de apostasía. Por favor tenga a bien recuperar mis cartas y proceder a la supresión de mis datos de bautismo. Si yo fuera su dios no querría tenerme entre sus filas, pero al parecer a su organización le viene bien contarme como una más en sus inmersiones políticas...

Y ahora leo esto por cortesía de su compañero de Gremio, el arzobispo de Granada: "Si la mujer aborta, el varón puede abusar de ella". Solo señalar que me cago en dios y en todos los santos - apúnte también que he blasfemado-

miércoles 30 de diciembre de 2009

A mí

A mis filias y a mis fobias. A mis ganas de seguir y a las que me mantienen parada. A mis miedos y a mis cosas feas. A mis defectos y a mis cosas bonitas. A mis otros yo y a mis vosotros, esos que he ido incorporando con el tiempo.

A mis lagunas mentales y a mis ríos de lágrimas. A mis risas compulsivas y a mis sonrisas cuando nada tiene gracia. A mis estados de saturación cerebral y a mis increíbles momentos de lucidez in extremis. A mis momentos sorprendentes y a mis momentos desquiciantes.

A mis mezclas de sentimientos y a mis ganas de sentir. A mis noes con la boca pequeña. A mis nostalgias antiguas y a mis recuerdos que aun son nuevos. A mis ansias de volar con los pies pegados al suelo. A mis contradicciones y a mis equilibrios laterales.

A lo que me gusta aunque me enganche y a lo que odio aunque quiera engancharme. A mis días de lluvia y mis noches de vino y rosas. A mis kilos de más y mis granos de menos ( ya no soy una adolescente) A mis alergias invernales y a mis fríos de verano.

A todos los que han estado y a los que ya no pueden ( o no quieren) estar. A mis cosas, A mis letras. A mis lectores. A todo lo que ha estado dentro de mi... Nos vemos en 2010...